Método Ferrerós, el método a medida para entender y educar a tus hijos

Biografía

M.ª Luisa Ferrerós es psicóloga infantil especializada en neuropsicología y psicología forense. Tiene un máster en alteraciones del sueño del Instituto Universitario Dexeus y otro máster en terapia estratégica de la Universidad de Florencia. Es miembro del TIP (Torn d’Intervenció Professional en el COPC) y directora de la unidad de psicología clínica y parenting de la Clínica Diagonal. Ha colaborado con la revista Tu bebé, el centro Lenoarmi, la página web Solohijos.com, la revista Baby Einstein, y ha formado parte del cuerpo de docentes de la Unidad de Formación Continuada de la Universidad Politécnica de Cataluña.

Es autora de Abrázame, mamá, Pórtate bien, Enséñale a aprender, Enséñale a ver la tele, Sí, mamá, Olvídate del pañal, A dormir sin problemas, Inteligencia musical, Tengo miedo, Adiós pañal, y directora de la colección de libros y vídeos «Psicología infantil y de la adolescencia».

En la actualidad colabora con diferentes revistas y periódicos, como Cómo crecer feliz o La Vanguardia, y con los programas «Espejo público» y «El estirón» de Antena 3, o «Noches de radio» y «Julia en la onda» de Onda Cero. También es miembro asesor de la web Superpadres.com.

  M.ª Luisa Ferrerós  
Método Ferrerós

El Método Ferrerós es un método relacional cuyo objetivo es incidir en el vínculo afectivo entre los padres y los hijos. No se trata de dar recetas sino de encontrar las claves y las estrategias para afrontar la aventura de ser padres.

El objetivo no es ser los padres perfectos o los más eficaces sino SER padres, con el corazón.

Se trata de buscar la felicidad de tu hijo, arropar su desarrollo, aceptar su personalidad única y darle la mano para compartir juntos el camino que os tocará vivir.

Partiendo de la base de que lo que nos impulsa a actuar es saber por qué hacemos las cosas, es importante tener claros los motivos y los objetivos que nos mueven y que confieren seguridad a la relación.

Entre padres e hijos la comunicación es básica, pero no sólo la verbal.

A los hijos les cuesta explicar sus sentimientos, a menudo no entienden qué les pasa y a veces buscan el afecto a través de sus pataletas o de las provocaciones. Con los gestos también podemos demostrarles nuestro cariño, con lo que conseguiremos aumentar su autoestima, acompañándoles en su crecimiento para que sean felices.

Nos preocupa que sepan decidir por sí mismos, que tengan criterio propio, que sean responsables y que nuestra vida cotidiana familiar sea una fuente de alegría. La buena sintonía se contagia, pero actualmente es una ardua aventura: el estrés y las jornadas laborales difíciles de conciliar con la vida familiar provocan un sinfín de situaciones conflictivas de las que es complicado salir airoso si nos limitamos a improvisar.

Y como los hijos no vienen con un manual de instrucciones bajo el brazo, el Método Ferrerós os será de gran ayuda para prevenir posibles conflictos y conseguir los objetivos que os hayáis marcado.

Educar significa mucho más que poner límites a la conducta de nuestros hijos: es comunicarse, valorar, escuchar, compartir, dependiendo de la edad de nuestros hijos, acoplándonos a sus necesidades y dándoles la mano para acompañarles en su crecimiento; ellos buscan seguridad, protección y un camino claro por donde andar juntos. La educación es una carrera de fondo, en la que cada día se van alcanzando pequeños objetivos, que nos permitirán construir unos sólidos cimientos sobre los que se asentarán las futuras reacciones de nuestros hijos. Para poder aplicar nuestro método educativo hemos de estar predispuestos a emplearnos a fondo, de forma gratificante. Implicarnos tanto emocional como intelectualmente, ya que una de las premisas fundamentales de este método se basa en la comprensión objetiva de vuestro hijo a lo largo de su desarrollo.

La revolución más importante que introduce este nuevo método es la de tratar con datos objetivos. Para ello no basta sólo con estar pendiente sino que hay que anotar, con papel y lápiz, elaborando un diario del comportamiento de vuestro hijo. El partir de unos datos reales y objetivos os permitirá reaccionar de una manera adecuada y formaros una idea más fiel a la realidad de cómo es vuestro hijo.

Éste es un punto esencial para el desarrollo del método; al igual que el pediatra anota periódicamente el peso y la talla del niño, debéis anotar una serie de variables emocionales, que serán los datos objetivos desde los que aplicar las pautas educativas y extraer útiles conclusiones. Éstas no se verán distorsionadas por lo que a uno o a otros les ha parecido entender, oír o interpretar, sino que serán datos reales. Así, el motivo de estas anotaciones es doble: por una parte es necesario para que las observaciones sean objetivas, y por otro para facilitar el trabajo en equipo.

     
 
 
2008 Editorial Planeta. Todos los derechos reservados. Condiciones de uso - Política de privacidad
  Método Ferreros, Estimulación prenatal Musical